ME DUELE LA ESPALDA



El dolor de espalda es, junto al de cabeza, el padecimiento más frecuente, pues afecta al 90% de la población en algún momento de su vida. Normalmente no llega a ser grave y suele localizarse en la zona inferior del tronco sin irradiación a las piernas o al abdomen e ingles.
Esta lumbalgia mecánica inespecífica es benigna y autolimitada, fácilmente diagnosticable y tratable y mejora en una semana. La causa se vincula a la edad y a la postura del paciente, pero si el dolor se mantiene deben descartarse otras patologías.
El diagnóstico se basa en los datos de la historia clínica, lo que describe el paciente y, si fuera necesario, una radiografía, un TAC y/o una resonancia.
El tratamiento lo indicará el especialista. Suele prescribir antiinflamatorios (ibuprofeno), analgésicos (paracetamol), relajantes musculares (tetrazepam) y rehabilitación.
El reposo en cama no debe prolongarse. El retorno a la vida normal favorece la curación, siguiendo nuevas pautas de higiene postural, laboral y doméstica, y un programa de ejercicios de movilización y acondicionamiento  lumbar y abdominal para fortalecer la zona y evitar recaídas.
A nivel preventivo y/o paliativo debemos:
- Realizar una actividad física diaria adaptada
- Alternar la postura y no permanecer mucho tiempo de pie o sentado
- Separar las piernas y cargar el peso alternativamente en una y otra, usando puntos de apoyo bajos cuando estamos de pie
- Apoyarse en la región lumbar con el respaldo, sin los pies colgando y sin cruzar la pierna, al estar sentados
- Acostarse de lado o boca arriba; boca abajo sólo flexionando la pierna para descargar la espalda
- Al levantarse y acostarse, ponerse de lado, doblar y bajar las piernas y dejar la espalda recta
- Ante el ordenador, mantener la espalda erguida, colocar la pantalla a la altura adecuada y levantarse periódicamente
- Levantar pesos sin forzar la espalda, agachándose con las piernas dobladas sin flexionar la columna
Son muchos los expertos que recomiendan practicar Pilates porque:
-          Promueve el fortalecimiento de la musculatura profunda, de la faja abdomino-lumbar y de los erectores de la espalda, muy importantes para poder mantener una correcta alineación de la columna.
-          Restablece el equilibrio entre las articulaciones intervertebrales
-          El trabajo coordinado con la respiración facilita la movilidad saludable de la columna.
-          Ejercitar la flexibilidad elimina rigidez y tensiones musculares principalmente de la cadena posterior.
-          Son ejercicios controlados, adaptados al paciente y que, mantenidos en el tiempo, evitan recaídas.
Debemos seguir las pautas prescritas por el especialista y descartar ideas preconcebidas. Consulta tus dudas y sigue sus indicaciones. No te automediques porque empeorarás la situación; los fármacos son eficaces si se administran en el momento adecuado y siguiendo las órdenes del médico.


Mª Luisa Aldao Viñas

Antonio García Domínguez

“El Centro” Pilates

Alfredo Vicenti, 36, bajo.

A Coruña

MEJORA TU VIDA SI TRABAJAS EN CASA


Pensamos en quienes se dedican al cuidado de su familia, de su casa, de los enfermos, etc. por decisión propia o porque “les ha tocado”. También cada vez son más las personas que trabajan desde su casa utilizando los avances tecnológicos. Entrarían, además, los que han perdido su trabajo y están buscando otro. Su vida es muy diferente a la de quienes tienen que salir todas las mañanas a una hora determinada y desplazarse. No es un trabajo reconocido (en ninguno de los casos) y, normalmente, tienen que enfrentarse a las críticas y “desprecio” de quienes no conocen la actividad que realmente despliegan.
Pasan mucho tiempo en casa, por lo que tienen acceso a todas las tentaciones que en ella se encuentran (en la nevera y la despensa especialmente). No suelen practicar ejercicio porque no se encuentran motivados para hacerlo. Buscan excusas de cualquier tipo para no salir a la calle, por lo que van perdiendo el contacto con los demás y pueden desarrollar síntomas depresivos y trastornos físicos.
Sus hábitos no son saludables y cometen errores como: desayuno escaso, picoteo constante, no practican ejercicio, se evaden con la televisión, se aíslan socialmente, buscan la satisfacción en la comida, no tienen capacidad para manejar las relaciones sociales, etc. La soledad y la sensación de ser “raros” por no adaptarse a los esquemas actuales les va haciendo más y más introvertidos, llegando a aislarlos excesivamente.
De manera general, sería recomendable:
-Hacer cinco comidas diarias, dejando que transcurran tres horas entre ellas y no picar entre horas, pues resulta perjudicial para la salud e impide seguir una dieta saludable y adaptada.
-Realizar un desayuno y una comida completos. Así se reducirá la “necesidad” de comer en cualquier momento porque se sentirán “satisfechos”. Al mediodía se recomienda incluir hidratos de carbono (pasta, arroz, legumbres), ensalada, verdura, etc. porque mejoran el estado de ánimo.
-Evitar los azúcares rápidos y refinados, el tabaco, la sal y el alcohol. Se consumen de manera excesiva, incluso compulsiva, cuando uno se siente desanimado. Resultan malos para la salud, no te hacen sentir mejor ni resuelven ninguno de tus problemas.
-Ajustar los horarios de las comidas para evitar picos de insulina que aumentan el peso corporal. Mantener un horario realista y cumplirlo te ayudará a controlar lo que comes y que el día resulte “normal” y sea necesario seguir ciertas rutinas para mantener el ánimo en positivo.
-Cambiar hábitos de vida. Relacionarse con los demás, realizar actividades lúdicas, etc. es fundamental para cuidar mente y cuerpo. Encerrarse en uno mismo provoca alteraciones de conducta que pueden desencadenar problemas psicológicos.
-Planificar actividad física diaria. Y cumplir: debes ser realista, con objetivos sencillos y asequibles. Acudir al gimnasio es una buena opción para socializarse, conocer personas nuevas y hacer ejercicio de manera habitual.
 Los expertos recomiendan:
-Planificar una dieta adecuada acudiendo a un especialista. Reducir el peso mejorará imagen y autoestima, lo que optimizará el estado de ánimo.
-Hacer ejercicio para evitar la descalcificación ósea que se produce con mayor facilidad en las personas sedentarias. Mejora el tono muscular, la flacidez y el aspecto general de la piel. Se sentirá más ágil y con menor ansiedad.
-Mejorar el aspecto físico. Una buena alimentación reducirá problemas estéticos como la celulitis o la retención de líquidos. Verse bien ayuda a sentirse mejor y disfrutar de la situación que se vive.
-Conectar con sus emociones y solicitar ayuda médica si es necesario. Mejorará su capacidad de relacionarse y disfrutar de los demás.
-Salir de casa y no encerrarse. Aumentará su confianza y seguridad personal, por lo que cambiará su percepción de lo que le rodea.

MIEDO AL MÉDICO


¿Te da miedo ir a la consulta? ¿Te sientes cómodo cuando vas al médico? Son cuestiones que a muchos les angustian. El sufrimiento que les provoca les induce a no acudir a las consultas o a impedir que sus familiares lo hagan, por ejemplo. Esta situación tiene un nombre y debe ser analizada por un médico aunque parezca incongruente.
La iatrofobia (esa sensación de tener miedo a ir al médico de una forma irracional o injustificada) se considera una fobia social que presentan los afectados por el problema. Se manifiesta, de manera general, como una ansiedad enorme e incontrolable ante algo que representa un mínimo peligro real. No se centra únicamente en el médico, sino que también se dirige a todo lo que rodea el acto médico (hospitales, agujas, enfermeros, etc.) y provoca un verdadero problema a quien lo sufre (y a quienes le rodean).
La fobia es una situación compleja que puede producirse en cualquier momento de la vida y quien la sufre apenas puede hacer nada para evitar. Se manifiesta como una ansiedad intensa que puede desembocar en ataques de pánico ante los denominados “objetos fóbicos” que incluyen un amplio grupo de elementos (en nuestro caso relacionados con el acto médico como agujas, enfermeros, médicos, etc.). Puede presentarse a cualquier edad y depende, normalmente, del ambiente en el que se vive, ya que puede transmitirse de padres a hijos. También la personalidad influye en cómo se desenvuelve el paciente, porque hay personas más resistentes a la ansiedad que otras que se sienten más afectados, llegando a paralizarse.
No podemos olvidar que, en muchos casos, el objeto que desencadena el problema puede variar. Existen casos documentados de personas que temían volar y se recuperan con una terapia adecuada. Al cabo de unos meses sienten terror ante las arañas, de lo que también se “curan” y, al poco tiempo, focalizan la fobia en otro elemento concreto que nada tiene que ver con los anteriores (o si). Deben ser tratados en cada momento por el especialista.
La iatrofobia puede tener varias causas o ninguna. Podríamos destacar, entre otras: una experiencia negativa previa (por ejemplo cuando siendo niños acudían al pediatra y “lo pasaban fatal”), un proceso de angustia generalizada no tratada por no ser percibida como tal ni siquiera por el paciente o una experiencia traumática anterior (una cirugía compleja, por ejemplo, de la que tienen recuerdos deformados).
Los síntomas son variados y no tienen que presentarse en todas las ocasiones en las que se padece la fobia, aunque suelen coincidir. Los más frecuentes incluyen: sudoración, taquicardias, ansiedad, inquietud, pánico, etc. Pueden considerarse inespecíficos (ya que acompañan a otros procesos), por lo que el diagnóstico resulta más complicado. Es importante analizar todas las posibilidades porque pueden ser indicativos de otros procesos más complejos que deben ser tratados por el especialista de manera urgente.
El tratamiento suele ser psicológico y se utilizan, normalmente, dos técnicas cognitivo-conductuales: de exposición gradual (en la que se incita al paciente a acercarse al objeto fóbico lentamente, de manera progresiva y controlando lo que le ocurre) y directa (en la que se expone al paciente directamente al objeto fóbico y se observa la reacción minimizando los daños). A nivel farmacológico también existen posibilidades, pero deben ser pautadas por el médico y evitar la automedicación.
A nivel preventivo y para evitar el miedo al médico, se recomienda que los padres acudan a la consulta del pediatra de manera relajada y natural para evitar que su estado nervioso afecte al niño. Si nos relajamos y le transmitimos tranquilidad, evitaremos que desarrolle esta fobia y “disfrutaremos” de la consulta.
Cualquier fobia debe ser consultada al médico. En función de la situación y el diagnóstico, nos derivará a otra consulta especializada o pautará una medicación concreta. Es importante atajarla desde el inicio para evitar que se enquiste y provoque alteraciones de mayor calado.

ALERGIAS A FÁRMACOS


La alergia a medicamentos se ha convertido en un motivo de consulta cada vez más frecuente según los datos proporcionados por la Sociedad Española de Alergología. Se calcula que entre un 15 y un 25% de la población puede sufrir alguna reacción a la medicación que utiliza de manera habitual. Se produce especialmente con: los analgésicos, los antiinflamatorios, ciertos antibióticos (betalactámicos, penicilinas y derivados, etc.), las vitaminas del grupo B o los antiepilépticos, aunque no son los únicos que la pueden causar. Mantente alerta y acude al médico en cuanto percibas cualquier síntoma anómalo.
Normalmente, no suele producirse la reacción alérgica en la primera dosis administrada, sino que al seguir tomándolo según la pauta proporcionada por el médico, se puede ir aumentando la sensibilización hasta que llega un momento en que la siguiente toma provoca la reacción. En este momento, ya no se debe volver a consumir.
Los síntomas más frecuentes —que pueden presentarse tras unos minutos o al cabo de horas— son:
-Urticaria, enrojecimiento, prurito, etc. a nivel de la piel.
-Estornudos, congestión nasal, etc.
-Dolor generalizado, siendo frecuente el de cabeza y articulaciones.
-Fiebre.
-Vómitos y diarreas a nivel digestivo.
-Anafilaxia. Es una reacción grave que suele iniciarse unos treinta minutos después de la ingesta del fármaco y se presenta con un cuadro amplio de síntomas (picor, urticaria, hipotensión, mareo, pérdida de consciencia, etc.) que deben ser tratados de inmediato.
Los expertos insisten en la necesidad de evitar la automedicación y seguir los tratamientos pautados por el médico. La indicación es eliminar inmediatamente el fármaco causante los síntomas y consultar a tu médico de manera inmediata para que estime la importancia de la reacción y modifique el tratamiento en el sentido oportuno.
Si sufres cualquier tipo de reacción alérgica, debes acudir a urgencias y al alergólogo para que realice los análisis adecuados en orden a localizar exactamente la sustancia que la ha provocado. Suelen realizarse pruebas cutáneas, pero pueden dar falsos negativos o falsos positivos. También se utiliza la técnica TAB de activación de basófilos (en la que se identifica la inmunoglobulina E, responsable de las reacciones alérgicas) a la vez que las cutáneas. Otra opción es realizar pruebas de tolerancia ingresando al paciente en el hospital y observando cómo va reaccionando a las diferentes sustancias.
La dificultad adicional en este campo se centra en la inexistencia de un tratamiento específico para situaciones de reacciones alérgicas. Lo habitual es excluir el fármaco causante (y sus relacionados) eligiendo alternativas más seguras para quien ha sufrido una reacción de hipersensibilidad. Estas medidas sólo pueden ser tomadas por el médico que ha pautado el tratamiento y conoce el historial clínico del paciente y sus características específicas.
Además, se han implementado tratamientos de desensibilización utilizando dosis iniciales muy bajas e incrementándolas de manera paulatina hasta alcanzar la terapéutica. En función de la reacción observada y sus efectos sistémicos, podría realizarse en un medio hospitalario que favorezca el cuidado del paciente y evite situaciones comprometidas. Se utilizan, normalmente, en tratamientos oncológicos, antituberculosos, VIH, problemas cardíacos, patologías vasculares, diabéticos, etc.
La prevención es fundamental y se lleva a cabo evitando la combinación de fármacos que puedan causar la reacción alérgica. Normalmente se prescriben los medicamentos más habituales o que ya han sido utilizados por el paciente en ocasiones anteriores intentando evitar reacciones cruzadas. Es fundamental informar al médico de todo lo que se está tomando, aunque sean compuestos “naturales” que puedan parecer inocuos pero que pueden producir interacciones con los tratamientos tradicionales.
Quizás ahora nos resulte más fácil comprender el por qué de esa pregunta que se ha convertido en algo habitual en las consultas médicas: “¿Tiene alergia a algún fármaco?”. Es muy importante porque permitirá al médico recetar el tratamiento más adecuado y con menores efectos secundarios.
 

REDUCIR EL ESTRÉS ES FUNDAMENTAL


Cuando aparecen síntomas “extraños” como: debilidad generalizada, cansancio, desmotivación, pérdida de apetito, tristeza, angustia, reducción de la concentración, cambios de carácter, irritabilidad, insomnio, problemas musculares (contracturas, dolor, etc.), molestias gástricas (ardor de estómago, malas digestiones, etc.), son muchos los especialistas que los relacionan con el estrés y deben ser solucionados. Lo mejor es acudir al médico y contarle lo que sucede. Es el más capacitado para ayudarte y conoce todas las opciones para resolverlo.
Para reducir la ansiedad y el estrés y evitar que los nervios te devoren, de manera general se recomienda:
-No te automediques. Lo peor que puedes hacer es acudir a tu botiquín y coger lo que en otras ocasiones ha funcionado. Cualquier medicamento debe ser prescrito por el médico y tomarlo según sus indicaciones.
-Utiliza técnicas de relajación. Simplemente realizar una respiración adecuada puede ser muy útil para reducir la intranquilidad que padeces.
-Reserva una parte de tu día para hacer lo que te apetezca, no lo “obligatorio”. Es difícil encontrar el momento, pero si te organizas bien seguro que lo consigues. Aquí se incluye también la opción de  “no hacer nada”.
-Practica yoga, taichí o Pilates, que aúnan un ejercicio relativamente suave y la posibilidad de recuperación a nivel psíquico. Consulta con un especialista cuál se adapta mejor a tu estado de salud e inténtalo.
-Acude a tu médico y confía en él. Cuéntale lo que sientes y, si necesitas algún tratamiento farmacológico, él es el que debe decidirlo.
-Si tienes problemas legales, no desesperes y acude a un profesional (abogado) para que te indique tus opciones. También puedes apoyarte en las diferentes asociaciones que suelen conocer la legislación o proporcionarte el contacto con los especialistas adecuados.
-Descansa. Es fundamental dormir adecuadamente 7-8 horas al día en una cama cómoda y situada en una habitación confortable.
-Haz ejercicio. No es imprescindible que te machaques hasta la extenuación, porque no tienes tanta energía y puedes frustrarte… lo que es mucho peor para tu ansiedad. Establece objetivos alcanzables en función de tus capacidades para que no se convierta en una obsesión. Consulta a tu médico el ejercicio más adecuado, fundamentalmente si tienes algún problema de salud. No descartes ninguna posibilidad.
-Cuida tu alimentación. La ansiedad por recuperar tu peso puede hacerte sentir aún peor porque te estás negando todos los “caprichos” que podrían animarte… ¿de verdad es necesario? Acude a un especialista, preferentemente en dietética y nutrición, que puede adaptar la dieta a tus necesidades y a cada situación.

 
Los expertos señalan que debemos incluir alimentos que ayuden a mantener alta la energía y un estado de ánimo positivo, excluyendo lo que no resulta “sano”. Entre las recomendaciones, destacaría:
-Limitar el consumo de azúcar y evitar el refinado. No endulzar las comidas y bebidas o utilizar un sustituto sano (como la miel).
-Reducir la cafeína. Sustituye el café por un té verde (rico en antioxidantes).
-No beber alcohol. Inicialmente da sensación de euforia, pero a la larga actúa como depresor del sistema nervioso e incide negativamente en tu estado anímico.
-Incluir en todas las comidas alimentos que contengan proteínas, minerales y vitaminas como: carne, pescado, huevos, legumbres, etc. Se recomienda especialmente la levadura de cerveza, pues contiene proteínas de alto valor biológico (con los aminoácidos esenciales) comparable al de la leche o el huevo, vitaminas del grupo B (B1, B2, B6, ácido fólico,) para dietas deficitarias en ellas, minerales (hierro, selenio, zinc y cromo, por ejemplo) y un bajo contenido en sodio (la pueden tomar los hipertensos), ácidos grasos oleico y linoléico, beneficiosos para el sistema circulatorio y fibra, para regular el tránsito intestinal.
 

LA MÚSICA Y SUS APLICACIONES MÉDICAS


La relación entre la música y la salud no es algo nuevo, de hecho, se remonta al siglo VI A. de C., cuando el filósofo griego Pitágoras afirmó que la música contribuye a la armonía natural de la mente y el cuerpo. A mediados del siglo XVIII Florencia Nightingale subrayó el efecto terapéutico de la música, pero fue a partir de 1914 cuando se comenzó a utilizar para mejorar la ansiedad de los pacientes antes de una operación quirúrgica.
A pesar de que todos estamos acostumbrados a escuchar música en casa, en reuniones, etc. muchos no saben que el hacerlo antes, durante y después de someternos a una cirugía, aporta enormes beneficios, tanto en el momento de la operación, como durante la recuperación.

Un estudio realizado por la Universidad Queen Mary de Londres, reveló que por el simple hecho de escuchar música durante una operación, el paciente siente menos dolor, reduce la ansiedad e incluso la necesidad de tomar analgésicos. Dicho experimento consistió en la realización de 73 pruebas con alrededor de 7.000 pacientes, a los cuales se les puso música de diferente genero para ver como reaccionaban y sin tener en cuenta a qué tipo de cirugía estaban siendo sometidos. Un hecho interesante fue que ni el tipo de cirugía ni la música empleada modificaron los resultados ya que, aunque el paciente se encontrase bajo anestesia general, los beneficios fueron los mismos. Solo hubo unos casos en los que no se apreciaron resultados y fueron aquéllos en los que la cirugía estaba relacionada con el sistema nervioso central, el cuello y la cabeza. El motivo es que, en estos casos, se produce una deficiencia auditiva.
La música en el quirófano no solo es beneficiosa para el paciente. Mas del 80% de los cirujanos españoles emplea, en mayor o menor medida la música con el objetivo de propiciar un ambiente más distendido, y así evitar esa sensación que genera el quirófano de encontrarse en un lugar extraño para el paciente.

La más empleada dentro de los quirófanos es la música clásica. El motivo es que las composiciones clásicas estimulan la concentración mental, imprescindible para practicar una operación quirúrgica.
La música puede no ser útil solamente como herramienta para mejorar el ambiente en el quirófano. También puede ser empleada de forma activa durante la operación. Un ejemplo podría ser la intervención que los neurocirujanos, neurofisiólogos, anestesiólogos y enfermeros del Hospital Regional Universitario de Málaga realizaron a un paciente, al cual se le extirpó un tumor cerebral mientras tocaba el saxofón en algunos momentos para evitar secuelas.

El equipo médico llevó a cabo un mapeo de la corteza cerebral del lenguaje musical, manteniendo despierto al paciente (sin anestesia general) para así monitorizar áreas como la del lenguaje. Cuando los médicos van identificando estas zonas (que se estimulan cuando el paciente habla, cuenta, o en este caso interpreta una melodía con un instrumento), las bloquean para que no resulten afectadas.
De toda esta información, podemos concluir que, a pesar de no ser muy conocidos, los beneficios para la salud y las aplicaciones médicas de la música son múltiples, innegables y que todavía queda mucho por descubrir.

Juan Pablo Montero
Licenciado en saxofón

Director de la Escuela de Música y Arte EVAI
C/Juan Flórez, 58, bajo.

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FOTODEPILACIÓN


El término define un tipo de depilación que utiliza la energía de la luz para eliminar la raíz del pelo.
Su mecanismo de acción se fundamenta en la melanina, un pigmento presente en su composición, que da color al pelo y es capaz de absorber la energía lumínica transformándola en calor que se concentra en la raíz y destruye las células productoras sin dañar otras estructuras.
¿Cuál es el mejor momento?
La melanina también está en la piel, por lo que la eficacia del tratamiento dependerá de que el color del pelo sea más oscuro que el de ésta.
Durante el verano, la cantidad de melanina presente en la piel aumenta, por lo que el momento idóneo para empezar el tratamiento de fotodepilación sería después del verano, ya que la piel pasará un largo periodo sin exponerse al sol.
¿Vale para todos?
El único vello que no se puede eliminar con la fotodepilación es el vello rubio o canoso ya que carece de melanina. En este caso se recomienda la depilación eléctrica, cuyo mecanismo se basa en la aplicación de una corriente eléctrica que destruye el bulbo piloso.
Con el objetivo de tratar los problemas estéticos causados por el vello, en KERMA, encontramos tres métodos de depilación: fotodepilación, depilación eléctrica y cera, utilizando un método de trabajo propio más eficaz y con mínimas molestias personales.
¿Cómo elegir la fotodepilación más adecuada?
De manera general, puede realizarse con equipos que emiten luz láser (término muy habitual por su extraordinaria popularización) o Luz Pulsada Intensa (conocido como IPL). Ambos sistemas están ampliamente desarrollados y probados en cuanto a su efectividad y seguridad, pero es importante conocer sus características.
La distinción entre ambos se centraría en el tipo de luz emitida. La luz se diferencia, fundamentalmente, por la dirección de emisión y su color o longitud de onda (que es la profundidad a la que actúa).
La última tecnología que se ha desarrollado es la luz pulsada intensa o IPL que emite una luz multidireccional (se mueve en varias direcciones) y policromática (varios colores con varias longuitudes de onda que actúan a diferentes profundidades) lo que permite tratar diferentes colores de pelo en distintos colores de piel, pudiendo aplicarse eficazmente incluso en pieles bronceadas. Trabaja expandiendo la luz, actuando sobre el vello a cualquier profundidad y minimizando la agresión que recibe la piel.
KERMA pone a su disposición la tecnología más novedosa, con equipos de fotodepilación IPL y dos métodos de trabajo diferentes: con el vello recortado y un sistema de frío bajo cero, que permite ver la eliminación del vello durante el tratamiento o con el pelo rasurado y aplicación de gel transmisor de luz, sin necesidad de esperar a que el vello tenga una determinada longitud. Además de ofrecer una tarifa plana inferior a 30€ por zona y sesión adaptada a todos los públicos y con un intervalo entre sesiones de entre 2 y 3 meses. 
¿Qué beneficios tiene la fotodepilación?
Son muy numerosos y destacaríamos que:
- Trata el exceso de vello, ya sea por causas hormonales, genéticas o medicamentosas.
- Trata problemas de hirsutismo (aumento del vello en las mujeres en zonas típicamente masculinas) actuando como coadyuvante del tratamiento pautado por el médico.
- Elimina la foliculitis (inflamación del folículo piloso por el enquistamiento del vello) que resulta muy incómoda y antiestética.
- Resulta adecuada para personas con problemas circulatorios (en quienes otras técnicas los agravan) y para pieles sensibles (que sufren reacciones adversas al aplicar otras técnicas depilatorias).
- Puede realizarse a cualquier edad, siendo preferible haber pasado el desarrollo hormonal. Los menores requieren el consentimiento de su tutor legal.

Cristina Ramilo

Centro estético Kerma

Calle Cordelería, 99