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BOTIQUÍN NATURAL EN TU CASA

 
Nos referimos a la expresión que han acuñado quienes utilizan estos productos para recuperarse de pequeñas perturbaciones de su organismo. Estreñimiento, diarrea, sequedad de la piel, etc. son el blanco perfecto para utilizar estos compuestos. No deberías sorprenderte porque ya lo tienes. No le llamamos así, pero todos en casa disfrutamos de elementos saludables que nos ayudan a vivir mejor y prevenir enfermedades. Solo tienes que acudir a tu cocina y analizar lo que hay; verás cómo lo comprendes rápidamente. La idea de un espacio concreto en el que se concentren productos sanitarios naturales también es posible. ¿Te lo habías planteado?
Si abres tu nevera encontrarás varios alimentos con actividades interesantes que pueden ayudarte a prevenir ciertas patologías o mejorar alguna que estés sufriendo. Seguro que te repites las bondades del zumo de naranja bebido inmediatamente después de ser exprimido. Aunque son muchos los que forman parte de este grupo, podemos citar:
-Cerezas, para dormir mejor por la presencia de melatonina.
-Limón, un buen depurativo.
-Brécol para mejorar el estreñimiento.
-Piña muy digestiva.
-Arándanos, antioxidantes naturales que eliminan radicales libres.
-Uvas, con resveratrol que te rejuvenece.
-Pavo, con triptófano, es un buen antidepresivo.
Y en la despensa, también puedes tener un buen “arsenal terapéutico”: plátanos (mejoran el insomnio), lentejas (estreñimiento), pipas de girasol (antidepresivas), miel (para los problemas de garganta), papaya (mejora la digestión), cacao (antidepresivo), almendras y nueces (para dormir mejor), etc.
Los seguidores de las terapias naturales consideran imprescindible tener en su casa una botiquín natural (similar al tradicional que contiene fármacos) en un lugar específico que puedan utilizar convenientemente. Podría estar formado por compuestos para los “primeros auxilios”:
-Equinácea, en infusión o extracto, actuaría como antibiótico natural.
-Propóleo, funcionaría como antibiótico natural.
-Aloe vera. Para tratar quemaduras y mejorar la hidratación de la piel tras tomar el sol.
-Semillas de lino o plantago ovata resultan útiles para mejorar el estreñimiento.
-Manzanilla, regaliz y anís estrellado para problemas del aparato digestivo (gases, irritación, malas digestiones, etc.)
-Manzanilla amarga para mejorar la conjuntivitis.
-Pasiflora, azahar y espino blanco como sedantes y mejoran el insomnio.
-Tomillo, por ser un buen desinfectante a nivel del aparato respiratorio.
-Llantén para mejorar la tos.
-Árnica en los hematomas y golpes.
-Cardo mariano, alcachofa y boldo para depurar el hígado y eliminar toxinas acumuladas.
Cualquiera de estos productos debe ser administrado bajo consejo del especialista, pues aunque son “naturales” tienen efectos sistémicos sobre el organismo que no pueden olvidarse y debes consultar si notas algún problema al consumirlos. Especial cuidado merecen los pacientes con problemas tiroideos, diabéticos, cardiópatas y polimedicados, así como con fármacos que presentan un estrecho margen terapéutico cuyos efectos adversos pueden implicar una mayor gravedad.
No los compres fuera de los cauces establecidos. Acude a una farmacia y pregunta al farmacéutico pues no sirven para todo, ni para todos, y deben utilizarse de manera adecuada. Mucho cuidado con el consumo conjunto de varios “naturales” o el mixto (con los tradicionales) porque pueden presentarse interacciones que deben ser valoradas por el médico. No le ocultes que los estás utilizando; debe saberlo. Consulta a tu médico tus necesidades y toma lo que te indique y permita incluir en tu botiquín.

PLANTAS QUE CUIDAN TU SISTEMA DIGESTIVO


Los malos hábitos alimenticios, el abuso de sustancias tóxicas, los problemas emocionales, el estrés, el consumo de medicamentos, etc., pueden provocar síntomas incómodos en el sistema digestivo que deben ser consultados al médico. Una buena digestión es la base de la felicidad… Si no lo crees pregunta a quien padece las “malas digestiones”.
El mal humor suele asociarse a los que sufren del estómago. Ya desde pequeños lo padecemos. Los niños lloran cuando tienen gases que les producen cólicos, les duele la barriga con la diarrea o el estreñimiento o les cuesta hacer la digestión. Lo mismo ocurre a los adultos que, como no lloran, ponen mala cara y no disfrutan.
La consulta médica es imprescindible para recibir un diagnóstico adecuado y tratar el problema según las pautas establecidas por el médico. El tratamiento que indica debe ser realizado y renunciar a los malos hábitos. Tabaco, alcohol, fritos, etc. deben ser erradicados y el estrés controlado con fármacos o métodos de relajación específicos.
Algunos compuestos “naturales” pueden aliviar ciertos síntomas gastrointestinales como dolor de estómago, hinchazón abdominal, gases, cólicos, náuseas, ardor, etc. y se considera que mejoran las digestiones pesadas y el dolor de estómago, reducen la sensación de plenitud y disminuyen la flatulencia. Consulta a tu médico para evitar efectos indeseables.
Aunque son numerosas, nos gustaría destacar:
-Alcaravea, similar al comino, es digestiva y reduce la hinchazón abdominal y los cólicos.
-Angélica archangélica, favorece la digestión y la dispepsia. Resulta muy útil en casos de indigestión.
-Anís verde, perfecto para eliminar gases es un aliado estupendo para mejorar los cólicos infantiles y reducir el dolor abdominal.
-Cardo mariano, con silimarina, un compuesto ideal para mejorar el funcionamiento del hígado y de la vesícula biliar.
-Comino, es un carminativo que favorece la expulsión de gases y el tránsito intestinal. Además, presenta cuminaldehído, un antimicrobiano muy eficaz ante diferentes microorganismos.
-Hinojo, en semillas o infusión ayuda a aliviar los gases y los cólicos intestinales. Se aconseja para tratar el dolor de estómago y la diarrea siendo una de las plantas más suaves de las que pertenecen al grupo de las digestivas.
-Iberis amara, útil para la dispepsia, el colon irritable y otros problemas del tracto digestivo.
-Jengibre, antiinflamatorio y antiséptico muy útil para las infecciones gastrointestinales. También se ha mostrado competente para reducir las náuseas y los vómitos.
-Malvavisco, reduce la inflamación del tracto digestivo mejorando la acidez e irritación a ese nivel.
-Manzanilla, en infusión se utiliza habitualmente incluso en niños. Mejora los espasmos gastrointestinales y los síntomas gástricos asociados a problemas nerviosos. Facilita la expulsión de gases y se usa para provocar el vómito cuando es necesario.
-Melissa officinalis, muy útil para tratar problemas estomacales asociados al estrés porque tiene propiedades relajantes.
-Menta piperita, muy versátil para aliviar problemas estomacales. La infusión mejora la indigestión, la flatulencia, las náuseas, los vómitos, etc. También se utiliza para tratar el colon irritable y tiene efecto analgésico.
-Milenrama, rica en flavonoides que mejoran la digestión y el tránsito intestinal. Sus propiedades diuréticas facilitan la expulsión de toxinas e impurezas.
-Regaliz, laxante ligero y calmante digestivo muy útil para mejorar los síntomas de indigestión, acidez y gastritis.
-Senna alexandrina, rica en antraquinonas con efecto laxante que mejoran el estreñimiento ocasional.
-Tomillo, alivia los cólicos, la diarrea, los vómitos y los gases. Como resulta estimulante, es mejor que no la consumas por la noche.
-Ulmaria, un antiácido natural que alivia los síntomas asociados a ella. También se ha comprobado su eficacia en problemas como el reflujo, la gastritis y las úlceras pépticas.
-Ulmus rubra, forma una capa protectora a nivel digestivo que alivia los síntomas de acidez, reflujo y gastritis.
Su uso está muy extendido, pero no son inocuas y deben ser consumidas bajo control de los especialistas sanitarios. Existe la posibilidad de combinarlas según el criterio del experto para “atacar” los problemas digestivos desde varios frentes. Consulta a tu médico.

 

ES UN BUEN MOMENTO PARA ACUDIR A UN BALNEARIO





Cada vez con mayor frecuencia buscamos placer y salud rescatando técnicas ya empleadas por nuestros antepasados, aunque mejoradas y ampliadas. El concepto sigue siendo el mismo: el agua cura; lo que ha cambiado es la forma de utilizar su inmenso valor terapéutico, habiendo irrumpido en este campo diferentes procedimientos que aprovechan sus bondades intrínsecas aumentándolas exponencialmente.
No todos los centros de tratamiento son iguales. Los balnearios o estaciones termales están ubicados en los propios manantiales, por lo que sus aguas poseen propiedades físico-químicas específicas debidas a las sales disueltas, resultando indicadas para la prevención y tratamiento de ciertas patologías. Los centros de talasoterapia se localizan en zonas costeras y aprovechan las ventajas del aire y agua del mar, así como las arenas, algas, lodos, etc., siendo interesante su aplicación para diversas dolencias (aparato locomotor, circulatorio, respiratorio, etc.). Los centros de salud y belleza o spa (salute per aqua) podemos encontrarlos en cualquier lugar, ya sea en las propias ciudades u ofertados como un servicio más en ciertos hoteles de gama media-alta donde se llevan a cabo diferentes tipos de tratamientos para mejorar el estado físico y mental, de belleza, etc. sin utilizar agua de manantial o marina, sino agua potable a la que se pueden añadir sales o aceites para potenciar los efectos relajantes o estéticos de los tratamientos.
Presentan una amplia carta de tratamientos entre los que podemos destacar:

- Aguas mineromedicinales: son aguas minerales con una composición y propiedades que las hacen aptas para tratamientos terapéuticos.

- Algoterapia: se refiere a la aplicación de algas específicas en el cuerpo para aprovechar sus propiedades depurativas y favorecer la eliminación de toxinas.

- Balneoterapia: conjunto de tratamientos con finalidad terapéutica que se pueden realizar en un balneario. Incluyen varios procedimientos específicos que deben ser pautados por los especialistas que allí trabajan, siendo recomendable una visita previa al médico antes de iniciar el tratamiento.

- Cascada relajante: zona en la que se recibe el agua con una fuerza determinada y que resulta muy relajante para la zona cervical, dorsal y los hombros.

- Cuello de cisne: son chorros de agua a presión que se ubican en el borde de la piscina termal y sirven para dar masaje en la zona del cuello, hombro, cervicales y espalda. Cuidado con la fuerza que tienen porque pueden resultarte dolorosos.

- Envolvimientos: es lo que sugiere la propia palabra; se envuelve al paciente en determinados compuestos con capacidad terapéutica, siendo importante preparar la piel para favorecer la absorción de los principios activos, lo que suele incluirse en el tratamiento. Los más importantes son los de algas (depuran, tonifican, remineralizan y regeneran), lodos y fangos marinos, aunque también se usa chocolate, té verde, jengibre…. Algunos mejoran la circulación sanguínea y pueden ser antiinflamatorios, por lo que son eficaces para artrosis y problemas musculares.

- Fangoterapia: aplicación de lodos y fangos naturales esterilizados y combinados para aumentar sus propiedades.

- Hidromasaje: masaje en el agua que actúa como descontracturante, analgésico, relajante, etc. No renuncies a un baño de hidromasaje (con aire y agua a presión que moviliza el agua produciendo una fantástica relajación mental y muscular, así como una buena vasodilatación periférica). Estimula la circulación arterial, relaja los músculos y abre los poros favoreciendo la eliminación de toxinas y la relajación completa.

- Hidropínica: se refiere a beber agua según los parámetros determinados por el médico. Es una cura tradicional que se ha utilizado habitualmente para tratar problemas de riñón, de hipertensión, jaquecas, etc. El agua se bebe siguiendo unas pautas que deben ser estrictas: en ayunas, tras la comida, un vaso, dos vasos, reposar tras beberla, pasear, etc.

- Inhalaciones: se utilizan para introducir en las vías respiratorias vahos o líquidos para tratar problemas como la sinusitis. Es frecuente el uso de aerosoles, partículas muy pequeñas de agua minero-medicinal que llegan a las vías respiratorias fluidificando las mucosas y mejorando la capacidad pulmonar.

- Masaje: existen diferentes opciones pero su finalidad es la misma. Por medio de la movilización manual suave de los músculos del paciente se consigue que se relaje, favorece la circulación y reduce la sensación dolorosa.

- Sauna: aplicación de calor seco para eliminar toxinas. Existen diferentes modalidades en función de sus propiedades: finlandesa (calor seco en un recinto a alta temperatura alternando con hidroterapia fría), etc.

- Talasoterapia: circuitos de hidroterapia en medio marino. Se utilizan elementos del mar (agua, algas, fangos, etc.) que se tratan antes de ser utilizadas porque se recogen directamente en el mar. Se usa radiación ultravioleta para esterilizar y se calienta hasta 36º C.

- Termal (piscina): piscina de rehabilitación con barras, barandillas, asientos, escalones, etc. con agua a buena temperatura y que constituyen un circuito que el paciente debe realizar, pues ¡hace ejercicio sin sentirlo!

Consulta a tu médico antes de acudir, porque suelen recomendarlo a pacientes con patologías variadas (respiratorias, circulatorias, que cursan con dolor, etc.) y su opinión es muy importante para decidir si te conviene o no ir. Una vez allí, habla con los especialistas que trabajan en el centro para decidir lo que es más apropiado para tu estado de salud.

FUCUS SACIANTE

Los fucus son algas de talo marrón-verdoso con frondes laminados y una falsa nerviación central donde se sitúan los aerocistos (flotadores globulares que la sostienen verticalmente en el agua) y en cuyos ápices se disponen los órganos reproductores. Abunda en las aguas frías de los mares del norte, donde vive fijada a las rocas por un pedículo que tiene en la base.
La denominación fuco o fucus engloba los talos desecados de varias especies de algas pardas, principalmente Fucus vesiculosus y Fucus serratus. Son muy frecuentes en las zonas intermareales del océano atlántico (en Galicia, por ejemplo), recolectándose en primavera y verano con marea baja. Una vez recogidas se dejan secar al sol hasta el momento de ser procesadas.
En fitoterapia es interesante el talo, donde se concentran los numerosos componentes químicos activos farmacológicamente, entre los que destacan:
-Polialcoholes: manitol y sorbitol.
-Polisacáridos: fucoidina, laminarían y, sobre todo, algina y alginatos que constituyen el mucílago.
-Fenoles: floroglucinol y sus oligómeros.
-Fosfolípidos polares y sus glicolípidos.
-Yodo
-Vitaminas
-Oligoelementos
Aunque no existen demasiados estudios científicos contrastados, se les atribuyen muchas propiedades farmacológicas relacionadas con los principios activos:
-el ácido algínico o algina se encuentra en forma de sales (alginatos) constituyendo hasta el 40% del peso del alga. Forman geles viscosos que reducen la acidez y protegen de forma mecánica la mucosa gástrica, reduciendo el reflujo esofágico y beneficiando a los enfermos de acidez y trastornos digestivos en general.
-el yodo a dosis fisiológicas estimula el tiroides. Este efecto resulta interesante tanto para el control de sobrepeso como en patologías tiroideas. La concentración debe ser pautada y controlada.
-la fucoidina incrementa la síntesis de colágeno mejorando la elasticidad de la piel. Su combinación con vitaminas y oligoelementos potencia la actividad antioxidante.
En España se autoriza su uso en estados de fatiga y astenia y como coadyuvante en dietas de control de peso por su contenido en mucílagos que reducen el apetito y tienen un ligero efecto laxante.
En fitoterapia se emplean los fucos en estado seco. Deben estar bien controlados pues concentran metaloides y metales pesados, lo que los convierte en buenos indicadores de la contaminación, pero con potencial tóxico para el ser humano. Suelen tomarse en forma de cápsulas aunque también hay infusiones, jarabe y extracto fluido. Puede ingerirse o aplicarse externamente en forma de emplastos.
Los estudios clínicos demuestran que no presenta toxicidad aguda, aunque es imprescindible determinar su contenido en yodo. Se han descrito casos de hipertiroidismo con pérdida de peso, fatiga, excesiva sudoración, etc. que suelen remitir al dejar el tratamiento. También puede verse reducida la absorción de hierro provocando una disminución de los niveles de hemoglobina y de la concentración de hierro plasmático.
Debe evitarse la administración a pacientes con hipertiroidismo, embarazo y lactancia. Tampoco es adecuada en pacientes con tratamiento para reducir glucosa y colesterol pues su efecto puede verse potenciado, debiendo reajustar la dosis farmacológica.
Tiene aplicaciones amplias:
-a nivel sistémico: déficit tiroideo, fatiga, astenia, estreñimiento, reflujo esofágico (sólo o combinado con fármacos), hernia de hiato, acidez gástrica (tomado tras las comidas), etc.
-a nivel del tratamiento de la obesidad: laxante mecánico, saciante al combinarlo con agua, etc.
-a nivel dental: odontología, fabricación de moldes, etc.
-a nivel industrial: gelificante alimentario, etc.
-a nivel cosmético: geles y cremas para masajes, productos higiénicos como jabones, pastas dentífricas, etc.
El fuco sería adecuado para personas que se alimentan inadecuadamente y consumen muchos dulces pues, además de su efecto fibra, es activo sobre el tiroides y aporta vitaminas y minerales. Resulta eficaz como coadyuvante en tratamiento de sobrepeso y obesidad, aunque siempre combinado con una dieta adecuada y la práctica de ejercicio físico. A nivel tópico, es muy recomendable como suavizante y rehidratante de piel y mucosas.
Se recomienda, siempre bajo control del especialista, en los tratamientos de adelgazamiento por dos motivos: la elevada proporción de mucílagos que contiene induce a la saciedad (por lo que la cantidad de comida necesaria para satisfacernos es menor) y su riqueza en oligoelementos, vitaminas y sales minerales elementos nutritivos indispensables para los regímenes hipocalóricos (que suelen estar descompensados nutricionalmente). Además, las pequeñas dosis de yodo que contiene estimulan el tiroides beneficiosamente si se siguen las dosis pautadas.

ROSA MOSQUETA

La rosa mosqueta es un arbusto de la familia de las rosáceas que crecía salvaje y ahora se cultiva para su comercialización. Su interés radica en que diversos estudios la avalan como un potente regenerador dérmico, sin contraindicaciones, salvo su empleo en pieles grasas o con acné.
En su composición química destacan los ácidos grasos poliinsaturados (linoleico, oleico, palmítico, araquidónico) indispensables –junto con el ácido transretinoico- para regenerar las membranas celulares, renovar los tejidos, prevenir y atenuar el envejecimiento prematuro de la piel, reducir las arrugas y las estrías, mejorar la piel seca, apagada y/o dañada por el sol. También contiene vitaminas A, E, C, B1 y B2.
Se usa en cosmética, dermatología y estética, tanto preventiva como correctivamente para tratar problemas de la piel:
- Mejora la regeneración, microcirculación y nutrición cutánea, lo que permite reducir arrugas superficiales, aumentar la tersura e hidratar las pieles secas.
-Mejora el aspecto de las cicatrices y de las estrías por regeneración tisular.
-Reestructura la pigmentación, reduciendo las manchas de la piel.
-Mejora la sintomatología de ciertas enfermedades cutáneas como la psoriasis.
-Previene y corrige el fotoenvejecimiento por exposición a las radiaciones solares, activando la melanina.
La puedes encontrar en cremas nutritivas, de limpieza, de manos, de cuerpo, protector labial, protector solar, jabones, etc. Se aplica en cara y cuerpo tras el baño o ducha, se añade al agua del baño, tras el depilado, tras el afeitado o por la noche sobre la piel limpia. Se recomienda aplicarlo gota a gota y masajear; en un mes notarás sus efectos. Para hidratar el pelo castigado se aplica en la raíz, se masajea, se envuelve con plástico o toalla 2-3 horas y se lava con el champú normal.
Consulta al especialista y elige un aceite de rosa mosqueta 100% puro sin aditivos, especialmente recomendable para los hombres que se irritan tras el afeitado, como bálsamo tras la exposición al sol, como regenerativo y cicatrizante.
 

Carmen Reija López

Farmacéutica Colegiada

AROMATERAPIA

Una definición sería: “uso terapéutico de los efectos que los diferentes compuestos aromáticos provocan en el organismo”, aunque no se sabe con exactitud cómo actúan o su efectividad real, pero sí está claro que los olores influyen en nuestras sensaciones y percepciones pudiendo mejorar nuestro estado de ánimo. Además, su absorción a través de la piel provoca la llegada de los principios activos al torrente circulatorio, por lo que debemos ser cuidadosos para evitar posibles efectos secundarios.
Se utilizan aceites esenciales (sustancias olorosas y volátiles que se evaporan por exposición al aire a temperatura ambiente) de origen natural y procedentes de distintas especies de plantas. Se extraen en los laboratorios usando diferentes métodos en función del tipo de aceite esencial de que se trate.
Debemos ser muy cuidadosos con lo que compramos. No es lo mismo un aceite esencial integral (en el que va de todo), reconstituido (adiciones de plantas similares), rectificado (se eliminan componentes indeseados para mejorar la calidad del producto obtenido), sintéticos (son artificiales y se preparan mezclando moléculas de diferentes tipos), falsificados, etc. que uno obtenido adecuadamente y sin adulteraciones. De hecho, los aceites esenciales usados en aromaterapia precisan una garantía y un control de calidad diferentes a los que se realizan en otros ámbitos (perfumes por ejemplo).
Precauciones:
-No ingerirlos ni inyectarlos.
-No aplicarlos en boca, oídos, ojos y mucosas ni vía rectal o vaginal.
-Si cae en ojos, no lavar con agua. Usar algodón untado con aceite vegetal (oliva, preferentemente).
-No aplicarlos en axilas, ingles, genitales ni en cualquier otra parte sensible si el aceite está en estado puro. Es rara su aplicación puro o sin diluir.
-Precaución con quienes tienen alergia o sensibilidad a alguna esencia.
-Los que contienen fenoles (orégano, clavo, etc.) o cinámico (canela) pueden provocar toxicidad si se usan frecuentemente.
-No adicionarlos al agua de baño directamente porque no se disuelven y pueden causar picores, quemaduras o irritaciones. Deben mezclarse siempre con un diluyente.
-Si se ingiere por accidente, tomar aceite de oliva y acudir al hospital si la cantidad ha sido muy alta.
-No exponerse al sol tras la aplicación de aceites esenciales fotosensibilizantes (limón, naranja, bergamota, etc.).
-Nunca automedicarse ni autoaplicarse gotas sin dosificar adecuadamente.
-Cuidado con velas, palitos, quemadores, etc. utilizados para crear ambiente; son inflamables.
-Elegir productos de máxima calidad, aunque sean más caros.
Cualquier duda debe ser planteada al especialista. Porque sea “natural” no es absolutamente inocuo. No debes inclinarte por lo que esté de moda, sino por lo que resulte adecuado para ti.

©Carmen Reija López

Farmacéutica Colegiada

TRIPTÓFANO Y BUEN HUMOR


En esas ocasiones en que nos sentimos desanimados o angustiados por las situaciones que estamos viviendo, la actividad de nuestros transmisores cerebrales (serotonina, noradrenalina, etc.) y de las hormonas circulantes (melatonina, cortisol, etc.) suele estar alterada, desequilibrada, siendo imprescindible reorganizarla para volver al estado normal.

El triptófano (aminoácido) es un buen precursor de la serotonina (neurotransmisor), molécula relacionada con la sensación de bienestar, alegría y relax. En las personas deprimidas o con ansiedad se suele detectar un desequilibrio de serotonina, que desencadena alteraciones en otros neurotransmisores (dopamina, noradrenalina) que provocan estados ansioso-depresivos que deben ser tratados con los fármacos adecuados. También se relaciona la serotonina con la síntesis de melatonina (hormona reguladora del sueño).

Así, aunque sea indirectamente, el triptófano interviene en varias funciones:

-Mejorar el estado de ánimo

-Facilitar un sueño reparador

-Reducir la ansiedad

-Controlar el apetito cuando estamos haciendo dieta

-Disminuir el dolor por su capacidad analgésica

Se encuentra en alimentos habituales, pues este aminoácido forma parte de las proteínas que consumimos habitualmente: lácteos, frutos secos, soja, carne, cereales integrales, huevos, pescados, aguacate, piña, etc. Su actividad necesita la presencia de magnesio y vitaminas B3 y B6. Especialmente recomendable el plátano y el vasito de leche antes de acostarse para mejorar la calidad del sueño.

Su aporte alimenticio puede resultar insuficiente en casos de estrés crónico, ingesta excesiva de cafeína, alcohol o edulcorantes artificiales, carencia de ciertas vitaminas y minerales y el consumo de ciertos medicamentos. Este déficit podría hacer necesario administrarlo en cápsulas, siendo especialmente recomendable para mejorar situaciones de ansiedad (provocada por la actividad diaria) y dejar de fumar (porque ayuda a controlar la tensión que provoca la reducción de nicotina).

Consulta al especialista y opta por su consumo racional. No es un producto milagroso, ni puede ser consumido como si fuera inocuo, pues no es compatible con algunos antidepresivos y otros fármacos de uso habitual (ansiolíticos, etc.). Además un exceso puede afectar gravemente a tu organismo provocando patologías serias. No lo tomes porque sí.

© Carmen Reija López

Farmacéutica Colegiada

 

 

 

 

 

ALOE VERA


La época estival y el contacto de nuestra piel con el sol hace necesario cuidarla especialmente. Todos debemos hacerlo pero, sobre todo, quienes tienen una “piel sensible” que reacciona ante las agresiones que la radiación solar ejerce sobre ella. Sigue las recomendaciones de los expertos y aprovecha las propiedades del aloe, conocida como la planta de la eterna juventud por sus propiedades terapéuticas a nivel dérmico, y que se ha utilizado desde antiguo.

Su nombre científico es aloe barbadensis, aunque hay otras especies de interés en fitoterapia. Se denomina de maneras diferentes: aloe, aloe vera, pita, acíbar, etc., y todas se refieren a esta planta leñosa de origen africano de la familia de las liliáceas, con hojas largas y anchas que contienen una savia transparente rica en principios activos que se aplican directamente sobre la piel o se ingieren para obtener efectos sistémicos.

A partir de esa savia se prepara un compuesto amargo, de color oscuro  denominado acíbar,  que, tras ser procesado en el laboratorio, llega al mercado, donde se distribuye en forma de cremas, gotas, píldoras, supositorios, etc. No se usa puro porque puede causar reacciones alérgicas.

La composición química depende de la planta original, de la época de recolección y del método de elaboración. Contiene un elevado porcentaje de agua y una resina rica en activos farmacológicos: polisacáridos (como el glucomanano), resinas protectoras (aloína, ácido cinámico), ácido salicílico, vitaminas (A, E, C, ácido fólico), oligoelementos (calcio, sodio, zinc), aminoácidos (lisina, metionina), enzimas (oxidasa, lipasa), ligninas y saponinas.

Se le atribuyen amplias propiedades farmacológicas relacionadas con estos principios activos:

-A nivel dérmico: actúa como limpiador, antiséptico, bactericida, fungicida, antiviríco, antiprurítico, regenerador, cicatrizante, hidratante, etc.

-A nivel digestivo: es purgante a dosis altas, colagogo, nutritivo, reblandecedor de las heces (en fisuras anales), tratamiento del estreñimiento ocasional, úlceras, etc.

-A nivel reumatológico: actúa como anestésico y antiinflamatorio para tratar dolores musculares.

 Está indicado para tratar patologías benignas como:

- A nivel general: dolor de dientes y encías, calambres, artritis, dolor articular, dolor de cabeza, estreñimiento, náuseas, dolores de estómago e intestino, acidez, amigdalitis, faringitis, etc.

- En la piel: quemaduras solares, químicas, térmicas, irritaciones, dermatitis, urticarias, heridas, acné, verrugas, sabañones, forúnculos, infecciones por hongos (pie de atleta), herpes, etc.

En fitoterapia se utilizan formas variadas (gotas, píldoras, grageas, supositorios, extracto fluido o seco y tinturas) que deben ser consultadas a los especialistas. Los laboratorios comercializan sus propios productos de mercado en los que, incluso, mezclan varias plantas para potenciar sus acciones.

Los efectos secundarios son mínimos, y en la aplicación tópica sobre la piel, se presentan cuando el tratamiento es crónico o en personas especialmente sensibles. Para evitar alergias se recomienda probar una pequeña porción en la piel de la cara interna del brazo y observar si aparece o no prurito, que debe ser consultado con el especialista.

Jamás debe ingerirse durante menstruación, embarazo, hemorroides sanguinolentas o hemorragias genitales, ni dárselo a los niños. Aunque los productos comercializados ya los añaden a su composición, si tienes la piel seca mézclalo con aceites o cremas hidratantes si lo que has comprado no los incluye. Los alérgicos a sulfitos deben tener cuidado, porque las marcas comerciales suelen adicionarlos como conservantes sin indicarlo en la etiqueta.

Se recomienda especialmente su uso tras el afeitado o la depilación porque cierra rápidamente los poros evitando la aparición de granitos, rojeces y erupciones y regenera las células rotas al pasar la cuchilla. Es un eficaz protector solar y también es efectivo para prevenir o eliminar pequeñas estrías y arrugas, utilizándolo con aceite o una crema hidratante, porque el aloe resulta astringente.

Las plantas medicinales, bien usadas, mejoran nuestra salud, pero si se utilizan inadecuadamente pueden ser perjudiciales y provocar efectos secundarios indeseables. Es fundamental la supervisión del especialista sanitario, y comprarlo en centros adecuados.

© Carmen Reija López

Farmacéutica Colegiada